El Gobierno español anunció que el plan para el regreso de los inmigrantes legales a sus países entrará en vigencia en septiembre pero los bolivianos estarán excluídos.
Como consecuencia de no haber firmado el Gobierno boliviano un convenio de seguridad social con su par de España, los bolivianos que migraron a ese país de forma legal desde abril del 2007, no podrán acogerse al plan de retorno voluntario que el ejecutivo español aplicará próximamente.
El Gobierno de España anunció que pondrá en marcha su plan de retorno voluntario de inmigrantes, con el objetivo de que unos 100 mil extranjeros desempleados regresen a sus países de origen.
A cambio se les dará un monto de dinero del denominado paro (que reciben las personas que no tienen trabajo). El pago de subsidio por desempleo se hará en dos cuotas la primera del 40 % del total cuando aún estén en España y el restante 60 % una vez arribados a su país de origen.
Sin embargo, los trabajadores que se acojan deberán esperar tres años antes de poder volver a solicitar una autorización para vivir y trabajar en España.
En cambio, después de cinco años "tendrán derecho preferente para volver y formar parte del contingente" de trabajadores que se pueda solicitar en España, precisó Fernández de la Vega.
Según la Vicepresidenta española, la medida pretende favorecer el desarrollo de los países emisores con el retorno de personas cualificadas, con experiencia y ciertos recursos para seguir trabajando en su país y contribuir a su economía.
Por otra parte, Hugo Bustillos, coordinador de la Asociación de Cooperación Bolivia España (Acobe) declaró: “Nuestros compatriotas no van a poder acogerse a esta ley porque Bolivia no ha firmado el convenio de la Seguridad Social con España".
Bustillos dijo que esa norma beneficiará a colombianos, ecuatorianos y peruanos. "Todos se van a beneficiar, menos los bolivianos. El Gobierno boliviano no ha firmado (el convenio) y eso los perjudica, es momento para que se lo pueda firmar. Es uno de los pocos países que no lo ha hecho".
Consultado sobre el tema, el ministro de Trabajo, Wálter Delgadillo, indicó que el Ejecutivo no firmó el acuerdo porque tiene una serie de observaciones sobre las cuales envió un borrador.
Uno de los temas más preocupantes, expresó, era que el convenio no beneficiaba a los bolivianos que migraron en el pasado.
"Sigue en trámite, el Gobierno boliviano ya mandó un primer borrador después de un larguísimo consenso donde se consideran distintos aspectos, pero donde se trancó es en la cuestión de los migrantes anteriores, porque lo que quieren (España) es que hagamos un convenio sin considerar a los migrantes anteriores y nosotros queremos que se incorpore a ellos también".